Ahotik At 4 – Monográfico Jóvenes y Precariedad Laboral"
¿Qué es?
El Consejo de la Juventud de Euskadi -
Euskadiko Gazteriaren Kontseilua lleva dos
años creando monográficos con periodicidad semestral sobre temas relacionados
directamente con las preocupaciones e inquietudes de las personas jóvenes. El
monográfico Ahotik At 4 que ha tenido una tirada de 800 ejemplares y que tiene
como objetivo presentar reflexiones y reivindicaciones recoge datos, testimonios
y opiniones.
Los/as receptores/as del monográfico son jóvenes asociados como no asociados,
sindicatos, el mundo empresarial y la administración.
Se puede descargar desde aquí.
Introducción
En el año 2008 cuando hablamos de empleo y juventud, el problema ya no radica
en el problema del paro juvenil, sino más bien en comprender el tipo de persona
y sociedad que se deriva de una situación cada vez más generalizada de
inestabilidad. En la sociedad actual todo es objeto potencial de consumo y el
propio consumo se convierte en uno de los pilares identitarios de las personas.
Afirmaciones del tipo “soy lo que consumo” o “si consumo, soy” no serían muy
alejadas de la realidad. La economía basada en la producción ha dejado paso a la
economía basada en el estímulo del consumo y esto influye directamente en las
condiciones laborales y en las prioridades de las personas jóvenes. Para lograr
la emancipación son imprescindibles: 1. Desafiliación necesaria frente a los
padres, 2. Formación permanente del Yo y 3. Coherencia entre autonomía e
independencia. Esto es, las personas jóvenes accedemos mucho antes a la
autonomía personal (capacidad para construir nuestra propia visión del mundo)
que a la independencia (la disponibilidad de recursos propios como para no
rendir cuentas a nadie). En esta situación la familia absorbería gran parte de
los riesgos sociales a los que la persona joven tiene que hacer frente. La
definición que hace el EGK sobre la emancipación es la siguiente: proceso que
garantiza el ejercicio, en igualdad de oportunidades, de todos los derechos de
las personas jóvenes, y de una ciudadanía plena y activa, que les permita
construir de manera autónoma su propio proyecto de vida. Para ello es necesario
entre otras cosas acabar con la precariedad laboral.
Analisis Principal
Si bien el empleo ya no es garantía de acceso a los derechos de ciudadanía
para una capa cada vez mayor de la población, esta afirmación podría ser hecha
con menos reservas en el caso de la juventud. Sobre todo cuando la Unión Europea
acuerda iniciar la composición de una directiva para poder trabajar 65 horas
semanales.De esta decisión se deriva que quienes mayoritariamente van a estar
trabajando bajo este horario son personas jóvenes. Es vergonzoso saber que
detrás de los países que
promulgan esta directiva se encuentra el empuje de empresas transnacionales
(modelo neoliberalista radical) reinas de las deslocalizaciones.
I.- Entre las personas jóvenes observamos tasas de actividad sensiblemente
menores a las que presenta la población adulta: las jóvenes trabajan
remuneradamente menos y se incorporan cada vez más tarde. (Ver gráficos y
estadísticas pág. 19)
II.- En la tasa de paro si desagregamos los datos en función de la edad, esto
es, hay entre las personas jóvenes más proporción de gente (la tasa de desempleo
de personas entre 20 y 24 años es del 16%) que queriendo trabajar
remuneradamente no lo logra. La juventud sufre mayores tasas de temporalidad
laboral, doblando la media, y estaría obligada en mayor medida a desarrollar
trabajos con reducción de jornada. (Ver gráficos y estadísticas pág. 19)
III.- Las percepciones salariales de las personas jóvenes son sensiblemente
menores a la media (en torno al 40% inferiores). El caso de las mujeres jóvenes
es todavía más grave, cobran anualmente una media de 2.245 euros menos que los
hombres de su misma edad.
IV.- El lado más duro y sangrante es el de los accidentes laborales. En el
estado 947 tuvieron como resultado la muerte de una persona trabajadora en su
puesto de trabajo, 62 de ellas tenían entre 16 y 24 años en su trabajo. Las
personas de entre 16 y 19 años que viven en Euskadi tienen una siniestralidad 12
veces mayor al de otras edades y los de 20 a 24 años, 50% más de probabilidades
de siniestro. La temporalidad, la alta rotación en el puesto de trabajo, unida a
la imposición de ritmos elevados de trabajo están en la base de tasas de
accidentalidad y mortalidad tan elevadas.
Propuestas Principales
Desde el Consejo de la Juventud de Euskadi queremos traer unas cuantas
propuestas abiertas a debate con agentes de la sociedad, de la política y de la
administración.
En estos momentos el problema no es la falta de empleo, la situación es algo
más compleja. La precariedad laboral es la que ocupa el centro de todas las
miradas y es la que hay que combatir de frente. Los sindicatos deben de encender
una conciencia de trabajador-a. La cotidianeidad de la relaciones laborales
tiene que ser politizada y conflictivizada de nuevo. Es desde el trabajo
cotidiano y desde las luchas cercanas desde donde se puede hacer desaparecer el
velo que tapa el conflicto social. Como ejemplo las últimas huelgas del sector
del transporte y de los-as arrantzales. Durante los últimos tiempos parece que
las organizaciones sindicales han perdido parte de su
representatividad y de su capacidad de organizar a las personas jóvenes.
Muchos son los factores que inciden en este proceso. Pero creemos que la mala
imagen que acompaña a los sindicatos entre las personas jóvenes tiene también
que ver con la falta de unidad en las luchas que desarrollan. Les pedimos a los
sindicatos que conformen un unidad mayor que la que conforman ahora mismo.
A la administración y a los responsables de políticos de empleo les decimos
que la solución NO va a venir a través de políticas de promoción o creación de
empleo. De hecho hay más empleo que nunca y las personas (sobre todo las
jóvenes) están más preparadas que nunca. Lo que pasa es que cada vez más el
trabajo que hay es temporal y que éste ofrece menos derechos y menos
estabilidad. Por otro lado citar que organismos como Osalan y la Inspectoría de
Trabajo por la falta de cumplimiento total de sus deberes y por dejadez son
también responsables de la proliferación de los contratos laborales basura y el
gran número de accidentes de trabajo.
Como EGK, tenemos que entrar al debate sobre las políticas de juventud. Lo
que hasta ahora se ha venido haciendo en la CAPV en políticas de juventud (Gazte
Plana) ha pivotado fundamentalmente en la promoción de actividades
lúdico-culturales, dejando de lado la resolución de los verdaderos problemas que
impiden que la juventud vasca acceda al ejercicio de la ciudadanía, y en el caso
que nos ocupa, los referidos al empleo.
Otros Análisis y Propuestas
- La situación laboral de los-as baserritarras jóvenes es verdaderamente
mala. Las personas jóvenes que no poseen terreno agrario, esto es, quienes
abandonan la ciudad y quieren dedicarse a la agricultura lo tienen mucho más
difícil que los-as hijos-as de baserritarras, ya que no poseen suelo. El precio
del suelo en el mundo rural ha crecido más de un 500% en los últimos años.
Además las subvenciones de la administración van dirigidas a proyectos agrarios
intensivos (producción artificial y no vinculada de forma natural a la tierra).
La educación formal transmitida también desde los centros de enseñanza de
Pastoreo y Agricultura del Gobierno Vasco impulsan el citado modo de producción.
Pedimos que los proyectos de personas jóvenes baserritarras basados en la
ecología y la sostenibilidad tengan el mismo nivel de ayudas y formación.
- Hay que ayudar a los-as jóvenes inmigrantes a insertarse en el mundo
laboral de una forma inclusiva. Hay que tener claro que evitar la exclusión de
las personas autóctonas y facilitar la inclusión de las de fuera no son dos
luchas distintas, sino los dos lados de una misma lucha.
- El 66,1% de las mujeres solteras y en desempleo menores de 45 años viven en
grave peligro de padecer una situación de pobreza. Por otro lado el número de
mujeres que tienen jornada reducida es 5 veces mayor que la de los hombres. De
10 personas que tiene jornada parcial 8 son mujeres y de los contratos que
obtiene estas últimas el 55% son temporales. Por ejemplo las empresas de
telemarketing no ofrecen a sus personas empleadas (mayoritariamente mujeres)
mejoras de empleo ni generalmente ofertas de jornada completa, por que no están
interesadas en un plantilla estable. Por otro lado las mujeres jóvenes que
trabajan como asistentas domiciliarias, en residencias de la 3º edad y en el
sector de la limpieza sufren las consecuencias de las subcontratas y muchas de
ellas no llegan ni a un sueldo de 1.000 euros.
- La realidad de los-as becarios-as y jóvenes investigadores-as no es mucho
más alagüeña. Hasta hace bien poco han existido entre nosotros-as jóvenes
unidos-as a una beca que han trabajado durante años sin cotizar un céntimo en la
Seguridad Social. Desde que se ha puesto en marcha el EPIF (Estatuto Profesional
del Investigador en Formación) la situación ha mejorado pero el Gobierno Vasco
ha tardado y se ha demorado en su aplicación (con retraso en pagos incluso) con
todo lo que esto supone. Han mantenido el importe del sueldo de anteriores años
(alrededor de 1.000 euros); sumando los impuestos del IRPF y Seguridad Social
las condiciones económicas de estas personas han empeorado. El reto es el de
romper el régimen de becarios-as e implantar la contratación desde el inicio,
así se hace desde ya por ejemplo en la Comunidad de Madrid y en el 2009 está
previsto que se haga en Castilla y León .
- La gran mayoría de personas que trabajan en centros comerciales son jóvenes
estudiantes o jóvenes que acaban de finalizar sus estudios. Normalmente el de
Media Markt, Ikea, Forum... es su primer trabajo. Estos-as jóvenes toman su
puesto de trabajo como si fueran a estar de tránsito (solo para un tiempo) y
muchas veces aceptando condiciones de trabajo precarias. La precariedad en este
ámbito viene dada por 2 partes. Por un lado los contratos suelen ser de media
jornada (18, 20 o 24 horas semanales) y la patronal les piden flexibilidad de
cara a los horarios. Esto hace que el horario sea compatible con actividades
como los estudios, de esta manera aunque las condiciones laborales sean malas el
sentimiento del trabajador-a joven es el de estar ahí por un tiempo. Por otro
lado la patronal sitúa a los-as trabajadores-as. Entre semana meten poquitas
horas y los fines de semana un montón de horas, además cada semana les imponen
un nuevo horario (no saben cuando van a trabajar). Hay que romper con todo esto,
ya que solo crea inestabilidad.
- Creemos que desde los centros formativos (Formación Profesional,
Universidad...) es necesario que se ofrezca una mínima formación en torno a los
servicios que ofrecen los sindicatos o las relaciones laborales. Es inaceptable
que un-a joven que afronte su primer puesto de trabajo no conozca ninguno de los
derechos que le corresponden. Existen hoy por hoy muchos-as jóvenes que
comienzan a trabajar sin saber que es un convenio laboral o sin conocer las
consecuencias que puede tener el firmar un finiquito.
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